viernes, 29 de enero de 2010
NOSTALGIA
Cuando llegó Ana a la puerta del museo tenía la ilusión de empezar una nueva etapa, una nueva historia, se emocionó igual que siempre, se leyó el folleto con el mismo interés como si una vez mas la historia de Selene o de Zeus le restara importancia a la suya o al menos le ayudase a seguir ahí, en el mundo, seguir, seguir...cuando pasa el tiempo y van sonando las campanas en una iglesia cercana empieza a fantasear con encontrárselo, seguro que ha estado o va ir, pero;¿aquella tarde? sería demasiada coincidencia, y ¿con quien iría?, no importaba si lo viera ella también iba a estar acompañada así que..seria incluso un placer añadido que así ocurriera. A los diez minutos del retraso de su acompañante y de todo lo imaginado le avisa, este, "el nuevo", que entré sin él, va llegar tarde y no le va dar tiempo a entrar, así que por primera vez entra en una exposición sola, hay mucha gente, casi toda en parejas, o en grupos, ella se centra en sus cuadros y esculturas y olvida con quien había quedado, en quien había pensado, se recrea en lo que ve, le gusta, lo comenta para si misma, oye comentarios..se fija en el guardia de seguridad, -"es mono". Así se va pasando una larga hora, hasta se emociona apuntando lo que mas le gusta de cada cuadro, donde están realmente, de que pintor y época son, ¡que tiempos de su juventud¡ cuando todo, quedaba escrito (y al día siguiente olvidado ) en cualquier trozo de papel o entrada de cualquier sitio, al principio con corte, luego disfrutando de ello. De pronto cuando ya se va marchar, se acuerda de la pregunta de "él", de siempre, su rutina adquirida por la conexión que tenían en esos momentos,no ha echado de menos el debate mas o menos profesional que se traían durante todas las exposiciones, pero de repente, la pregunta le viene a la mente, y sabe que no ha hecho los deberes, se vuelve para atrás, hace una vista "de pájaro" a toda la exposición casi le van cerrando las tres salas tras de ella, y ya sale con la respuesta, su cuadro preferido es "María Magdalena en una gruta", pero ya no tiene a quien decírselo, ya no tiene la aprobación o sorpresa ante su elección, y como si el papel lleno de apuntes inconexos fuera el..lo apunta también, si no tuviera orgullo hasta le llamaría para contárselo, pero ¿para que? sabe que a él ya no le va interesar, eso ni nada de ella, y mucho menos a su nuevo acompañante que aun no ha llegado.
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Te sigo leyendo que lo sepas.
ResponderEliminarSaludos.